Durante la semana hemos observado mayor fortaleza en los precios futuros de maíz en Chicago, aunque en términos generales los precios siguen significativamente bajos a nivel mundial.
Cabe señalar que altos costos de los derivados del petróleo desincentivan la producción, y principalmente la sobre oferta mundial que ha impactado directamente a los precios del maíz, sorgo y soya, volviéndolos poco rentables. Con estos niveles, no habrá financiamiento y muchas hectáreas podrían quedar sin cultivar.
En cuanto al conflicto en medio oriente, el alza en los productos derivados del petróleo, en concreto los fertilizantes, esenciales para aportar nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, son clave para garantizar los rendimientos agrícolas.
En ese sentido, existen distintos tipos: los nitrogenados (como la urea), los fosfatados, los potásicos y los orgánicos. Cada uno cumple funciones específicas según el cultivo y las condiciones del suelo. Sin embargo, su encarecimiento está poniendo en riesgo la producción de alimentos, en una cadena que comienza en el campo y termina impactando directamente en el bolsillo de los consumidores.
A este panorama se suman aumentos en otros insumos clave, como el diésel, lo que agrava la falta de rentabilidad. La consecuencia directa es una reducción en la capacidad de siembra y, en casos extremos, el abandono de las tierras.
El impacto va más allá del campo. La industria de alimentos balanceados también enfrenta presiones: sus costos subieron 10% por el alza en energéticos, fletes, envases y derivados del petróleo.
Todo esto podría repercutir en la producción de alimentos en nuestro país, y según algunos analistas Con estos niveles de precios, no habrá financiamiento y muchas hectáreas podrían quedar sin cultivar, lo que afectaría la oferta y elevaría los precios afectando el ingreso del consumidor
En cuanto a las condiciones climáticas, las lluvias registradas en los últimos 30 días han mejorado la humedad en las principales zonas productoras de maíz en Estados Unidos. El Monitor de Sequía identifica actualmente un 26% del área con algún grado de afectación.
Por el momento, la transición hacia un evento El Niño no genera preocupaciones entre los productores y transmite al mercado expectativas de mejores rendimientos para la próxima cosecha.
En Sudamérica, seguimos viendo lluvias en la zona norte de Argentina, con pronósticos más secos en los próximos 6 a 10 días que han de favorecer en la cosecha. En contraste, el este de Brasil sigue necesitando lluvias y los pronósticos no parecen otorgarle ese beneficio en el corto plazo, algo que podría agregar algo de volatilidad/soporte a los precios.
Desde el ámbito macroeconómico, los precios del petróleo WTI se mantuvieron durante la semana en niveles cercanos a los 90 USD/barril, mientras que el índice del dólar opera alrededor del 98%. Técnicamente CK6 mostrando recuperación con un RSI subiendo a niveles de 50.8%. Resistencia en 460 ctv/bu, soportes en niveles de 452 ¼ y 450 ctv/bu.
En conclusión, seguimos pendientes al conflicto armado en oriente medio que va a afectar los precios de los insumos productivos y abasto, a las condiciones climáticas y desarrollo de las cosechas en Estados Unidos y Sudamérica, que en general son favorables y a la situación cada vez más complicada para los productores nacionales.
Semana del 20 al 24 de abril 2026

